Salir de shopping tiene efectos benéficos para tu salud, pues eleva la autoestima, abre la mente y reduce tus niveles de estrés, según diversos estudios científicos. Por ejemplo, Claudia Townsend, una docente asistente de Marketing, en la Escuela de Negocios de la Universidad de Miami, y Sanjay Sood, de la Universidad de California en Los Ángeles, analizaron la forma en que los consumidores se sintieron tras comprar dos tipos de lámpara. Aquellos que pagaron por una más linda, en lugar de otra que funcionaba mejor, reportaron un incremento en sus niveles de autoestima.
“Sorprendentemente, el impacto en la psique de los consumidores no terminó ahí. Aquellos que compraron la lámpara que mejor se veía también se sintieron más abiertos a otros puntos de vista, incluyendo aquellas personas que dijeron que se habían equivocado en su compra. Esto se debe, parcialmente, al incremento en la autoestima que resulta con la adquisición, dijeron los investigadores”, según Business News Daily.
“La compra de un ítem atractivo causa que la persona se sienta mejor sobre sí misma y este ‘efecto de afirmación’ los libera mentalmente para admitir sus errores”, dice Townsend.
También hay una interesante asociación entre hacer compras y aliviar el estrés. Un estudio de la Escuela de Administración de la Universidad Northwestern afirma que tras pasar por una experiencia estresante que amenaza la autoestima, los consumidores tienden a comprar más para distraerse y olvidarlo.

La gente también compra cuando sabe que se avecina una situación estresante. No obstante, los compradores son muy selectivos en elegir solo productos específicos asociados a la potencial situación negativa. Por ejemplo, un estudiante podría comprar una botella de bebida energizante antes de un examen de Matemáticas; una consumidora puede derrochar en una joya cara para asistir a una reunión de exalumnos, para así resguardarse de la percepción de no haber sido lo suficientemente exitosa en la vida; y otro comprador optaría por comprar un traje de diseñador antes de presentarse a una importante reunión de negocios donde su capacidad será escrutada.
Además, según una investigación de la Universidad de Cornell, las personas tienden a comprar productos caros cuando se sienten deprimidas. “Consumir bienes lujosos es una forma de restaurar la autoestima o valor”, dice el análisis.
Entonces, puedes salir de compras sin remordimientos, pues —con moderación— puede tener efectos positivos sobre tu autoestima y tus niveles de estrés. ¡Lo dicen los expertos!


