Cómo hacer una HIDRATACIÓN facial profunda en casa

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¿Realizas algún tipo de rutina diaria para limpiar, cuidar e hidratar la piel facial? ¿Necesitas un buen método para llevar a cabo una buena hidratación de la piel del rostro? ¡Estás en el sitio correcto! Hace unos años, eran las mujeres las que más se cuidaban la piel del rostro a conciencia, con el fin de tener un cutis brillante, pero cada vez son más los hombres que se suman a los tratamientos de la piel y que se preocupan por tener un rostro libre de impurezas, arrugas o manchas, perfectamente hidratado y cuidado. Por esta misma razón, es de vital importancia que conozcas porqué es necesario llevar una rutina de hidratación facial, ya que no se trata de un simple ritual de belleza masculina. Por ello, a continuación, explicaremos en profundidad cómo mantener hidratada la piel facial de un hombre.

La deshidratación facial es uno de los problemas más graves de la piel que puede pasar desapercibido, pero que es importante tratar a tiempo, ya que normalmente una de las causas frecuentes se debe al proceso de afeitado masculino. Este proceso rutinario puede suponer una agresión reiterada en la piel del rostro, consiguiendo que se vuelva más sensible y frágil. Es esencial mantener el nivel de hidratación de la dermis, ya que las células cutáneas y el espacio intercelular necesitan de esa correcta hidratación para que el proceso funcione. Por ello, es necesario hidratar correctamente la piel facial para obtener un cutis cuidado.

Por qué es importante llevar una rutina de hidratación facial

El cuidado y limpieza de la piel del rostro es de vital importancia tanto para hombres como para mujeres. A lo largo del día, la piel está expuesta a la suciedad, las bacterias y, sobre todo, a la contaminación ambiental, siendo varias las causas principales que provocan imperfecciones en la dermis, como pueden ser la salida de puntos negros, espinillas o la descamación de la piel. Una hidratación facial tiene como principal objetivo mantener la piel limpia, hidratada y saludable diariamente gracias a la regeneración profunda de la dermis.

La piel de los hombres se caracteriza por ser más gruesa y grasa que la piel femenina, ya que la testosterona desarrolla una gran producción sebácea que se acumula en la cara. Bien es cierto que esta característica es positiva, puesto que la piel masculina requiere de menor hidratación; sin embargo, es más propensa a crear una mayor cantidad de imperfecciones tales como poros dilatados o espinillas, un pronto envejecimiento de la piel, e incluso la aparición de arrugas cuando la piel empieza a perder colágeno y elastina.

Llevar una rutina de hidratación facial te ayudará, no solo a mantener tu piel del rostro libre de los signos del envejecimiento, arrugas o manchas faciales, sino también a tener un cutis bien cuidado e hidratado. De nada sirve realizar una rutina de limpieza, hidratación y exfoliación cada varios meses, si diariamente no se cuida la piel facial. Esta piel es la que está más expuesta a contaminantes, por esa misma razón es importante no ignorarla y prestarle más atención.

La hidratación facial es uno de los pasos más importantes a realizar en una rutina de belleza facial.

Tipos de cremas hidratantes según sus ingredientes

Son muchos los componentes de las cremas hidratantes faciales, pero es importante saber que la función principal de una crema es aportar mayor nutrición a la dermis del rostro, pero también suelen emplearse para retrasar los signos de envejecimiento de la piel. Por ello, es de vital importancia saber cuáles son los ingredientes del producto que vamos a utilizar para no conseguir el efecto contrario. Por esta misma razón, a continuación te explicamos los tipos de cremas hidratantes existentes según sus ingredientes:

  • Humectantes: Son especiales para atraer el agua hacia las células y así poder mantener las capas cutáneas hidratadas. La mayoría contienen glicerina, ácido hialurónico, ácido láctico, hidroxiácidos y urea; aunque funcionan mejor en pieles secas, también pueden ser favorables para las pieles normales, grasas o mixtas.
  • Emolientes: Sirven como relleno entre las células que están desprovistas de lípidos. Su composición podría estar preparada a base de agua pero mayormente contienen una base de aceite, pudiendo incluir ingredientes como la lanolina, el petrolato y aceites minerales que son ideales para las pieles secas.
  • Cerámidas: Son unos lípidos compuestos principalmente por ácidos grasos que se encargan de restaurar y rellenar las células de la dermis, permitiéndole ser capaces de retener mejor la humedad. Están recomendadas normalmente para personas que tienen pieles normales o mixtas, o para aquellas que sufren de ecxemas.
  • Oclusivos: Son mezclas de aceites de rosas, aguacates o avellanas, que sirven principalmente para hidratar pieles maduras con grandes síntomas de deshidratación facial. La oclusión forma una potente capa protectora, por lo que si posees una piel reactiva o eres una persona propensa a tener granos y acné, es recomendable no utilizarlos.

Tipos de cremas hidratantes según los tipos de piel

Cada hombre posee un tipo de piel, ya sea por textura o color, siendo uno de los motivos por los que no todos consiguen los mismos resultados con un determinado tratamiento o producto de belleza. Por ello, para evitar estas situaciones, es de gran importancia que conozcas qué tipo de piel tienes para poder nutrirla e hidratarla con los productos que más se adapten a ti. Por eso, antes de comprar productos cosméticos para hombre como puede ser una crema hidratante de uso diario, debes conocer cuáles son los tipos de piel más habituales:

  • Piel normal: Este tipo de piel es aquella que está hidratada, tiene los poros pequeños y cerrados, y está mantenida en un buen equilibrio entre grasa y agua, sin mostrar imperfecciones ni rojeces. Para mantener este tipo de piel (a pesar de ser poco común) y transmitir una imagen saludable, es conveniente hidratar la piel con cremas y limpiar el rostro con jabón cada noche. También es adecuado el uso de leches limpiadoras que liberen la piel de impurezas y cremas nutritivas que hidraten en profundidad.
  • Piel seca: Este tipo de piel posee poros diminutos y carece de hidratación y lípidos (grasa), siendo más propensa a generar arrugas, por lo que es más susceptible, tirante, opaca, áspera y quebradiza, tendiendo a picar. Para cuidarla, es recomendable hidratarla con cremas nutritivas de aloe vera o manteca de karité, o bien, con aceites. También es ideal usar mascarillas para limpiar el cutis que ayudarán a nutrir mejor la piel, pero debes evitar el uso de jabones y optar por utilizar leches o aceites limpiadores.
  • Piel grasa: Este tipo de piel se caracteriza por poseer un brillo y un tacto aceitoso, unos poros dilatados, granos y puntos negros. Además, en la zona de las aletas de la nariz, se nota una textura más resbaladiza y áspera. Por ello, debes evitar el uso de productos muy grasos que incorporen aceites o cremas hidratantes muy cremosas, por lo que tu mejor aliado será el jabón en las limpiezas diarias faciales. Por otro lado, el uso de mascarillas y exfoliantes también te ayudará a mantener una piel equilibrada sin potenciar la grasa.
  • Piel mixta: Este tipo de piel posee rasgos de piel seca y piel grasa, ya que las zonas de la nariz, la barbilla y la frente (o zona T) son las que acumulan más grasa. Se presenta con poros dilatados y las mejillas tienden a mostrarse secas y sensibles, e incluso con rojeces, por lo que su cuidado es más complejo. Se debe evitar el uso de aceites para no potenciar la grasa y del jabón para no generar sequedad, por ello es recomendable utilizar productos especializados para pieles mixtas.
  • Piel sensible: Este tipo de piel es muy sensible a los factores externos como la contaminación, la luz UV o el estrés, y se presenta con rojeces, irritaciones, tirantez o picor. Por ello, es importante brindarle unos cuidados especiales que sirvan de calmantes y refuercen la barrera protectora de la dermis para hacerla resistente. Utiliza productos suaves, sin perfumes, y evita las mascarillas o productos exfoliantes para no dañar más la piel, siendo de vital importancia elegir productos especiales para piel sensible y hacer uso de protección solar.

Pasos para realizar una hidratación facial profunda correctamente

Debido a que la piel del hombre produce mayor cantidad de sebo que la mujer, es habitual apreciar que el rostro masculino se ensucia con más facilidad. Por esta misma razón, es muy importante llevar a cabo una buena higiene e hidratación facial diaria, y establecerlo como rutina. Una correcta hidratación facial ayudará a que tu cutis se vea mucho más natural con un aspecto cuidado, radiante y con los poros de la dermis hidratados. Por ello, a continuación, te indicamos los pasos para llevar a cabo una correcta hidratación facial para hombre.

#1 Lávate las manos
Antes de comenzar con la limpieza facial diaria, es muy importante que te asegures de tener las manos limpias, ya que si no es así, automáticamente te pasarás la suciedad y las bacterias directamente a la cara. Por eso, recuerda lavarte las manos con agua y jabón antes de tocarte la cara. De esta forma, evitarás contaminar la piel facial.

#2 Mójate la cara con agua tibia
Si vas a realizar la higiene facial utilizando jabón, es fundamental que siempre te mojes la cara con agua tibia (no hirviendo, porque podrían generarse quemaduras) para que los poros de la dermis se abran y se pueda llevar a cabo una correcta limpieza con su debida absorción. De esta manera, el producto cumplirá su función.

#3 Limpia el rostro con jabón
Por la mañana, es necesario limpiarse la cara con agua tibia y jabón, ya que por la noche la piel tiende a producir mucha más grasa que se acumula con el sudor que genera el cuerpo. Utilizar un jabón, a ser posible natural no abrasivo que sea específico para el cuidado y limpieza del rostro masculino, es fundamental para no dañar la piel.

#4 Exfolia la piel suavemente
Con los dedos, frota suavemente el exfoliante facial con pequeños movimientos circulares en toda la cara. Si tienes zonas de la cara más aceitosas o grasas que otras, aplícate una exfoliación adicional en ese área. Asegúrate de que tengas la piel correctamente humedecida antes de aplicar tu producto exfoliante, además lo mejor es que utilices un exfoliante adecuado para tu tipo de piel. Luego, aclara el producto. Este paso hay que realizarlo una vez al mes, como mínimo.

#5 Aplica un tónico facial
Antes de aplicar nuestra crema o sérum habitual, es importante aplicar el tónico facial, que es una sustancia acuosa con activos dirigidos a refrescar, revitalizar, equilibrar el PH, cerrar poros y preparar la piel. Debe utilizarse dos veces al día tras cada limpieza facial y según las necesidades de tu piel en las zonas de la cara y el cuello. Además, es necesario que sea utilizado, sobre todo, en pieles secas para brindarles más propiedades hidratantes.

#6 Utiliza un contorno de ojos
El contorno de los ojos es una de las zonas más finas y delicadas del rostro donde se hacen más visibles los signos del envejecimiento, por esta misma razón hay que utilizar una técnica de aplicación del tratamiento. Debe aplicarse tras la limpieza facial depositando una pequeña cantidad del contorno de ojos en el dedo anular y aplicarlo alrededor del ojo dando ligeros toquecitos, sin arrastrar el producto.

#7 Hidrata la piel facial con cremas
Toda rutina de hidratación facial debe terminar con la aplicación de cremas humectantes en la cara, cuello y contorno de ojos de forma diaria. Tanto para hombres como para mujeres, la hidratación con una crema hidratante específicamente diseñada para tu tipo de piel, es fundamental. De esta manera, aportas a tu piel los nutrientes que ha podido perder durante la exfoliación.