Durante años se ha debatido qué tipo de físico resulta más atractivo en hombres. ¿Más volumen? ¿Más definición? ¿Un equilibrio entre ambos? Según el investigador y entrenador Menno Henselmans, la clave está en un factor concreto: el porcentaje de grasa corporal.
Sus análisis, basados en estudios y percepción estética, apuntan a un rango específico donde el físico masculino alcanza su mayor atractivo.
El rango que marca la diferencia

Henselmans señala que el punto óptimo de atractivo masculino se sitúa aproximadamente entre un 10% y un 15% de grasa corporal.
Dentro de este rango:
- Se mantiene una musculatura visible
- Hay definición sin llegar a extremos poco sostenibles
- El físico se percibe saludable y natural
No se trata de estar extremadamente seco (como en competición), sino de lograr un equilibrio entre estética y bienestar.
¿Por qué no menos grasa?

Aunque niveles más bajos (por debajo del 10%) pueden parecer más definidos, no necesariamente aumentan el atractivo.
De hecho:
- Pueden resultar difíciles de mantener en el tiempo
- Aumentan el riesgo de fatiga y desequilibrios hormonales
- Pueden dar una apariencia demasiado extrema
El atractivo, según estos análisis, está más relacionado con un físico funcional y sostenible que con uno extremo.
Más allá del físico: percepción y psicología
El atractivo no depende solo de los músculos. Este rango de grasa corporal también comunica otros factores:
- Disciplina
- Salud
- Energía
- Estilo de vida activo
Es decir, el físico funciona como una señal visible de hábitos positivos.
Cómo acercarse a ese rango

Alcanzar un 10–15% de grasa corporal no requiere medidas extremas, sino consistencia:
✔️ Entrenamiento
- Priorizar fuerza y entrenamiento de resistencia
- Combinar con algo de cardio
✔️ Alimentación
- Mantener un ligero déficit calórico si buscas bajar grasa
- Asegurar suficiente proteína
✔️ Descanso
- Dormir bien es clave para regular hormonas y recuperación
Un punto importante
Este rango es una referencia general, no una regla absoluta.
Cada cuerpo es distinto y factores como:
- Genética
- Distribución de grasa
- Masa muscular
pueden influir en cómo se percibe el físico.
El atractivo masculino no está en los extremos, sino en el equilibrio. Un porcentaje de grasa entre el 10% y el 15% permite mostrar un físico definido, saludable y sostenible en el tiempo.
Más que perseguir un número exacto, el objetivo debería ser construir hábitos que te acerquen a una mejor versión de ti mismo.


