Si queremos que la zona del pecho luzca más firme, el ejercicio puede ser un buen aliado. Eso sí, debemos tener presente que el entrenamiento fortalece principalmente los músculos pectorales que se encuentran debajo de las mamas, por lo que no puede levantar directamente el tejido mamario ni eliminar la flacidez de la piel.
No necesitamos acudir necesariamente al gimnasio. Con un par de mancuernas y un espacio cómodo en casa podemos realizar diferentes movimientos para trabajar el pecho, los hombros y los brazos. Estos son cinco ejercicios que podemos incorporar a nuestra rutina:
- Aperturas de pecho sentadas: nos sentamos en una silla manteniendo la espalda recta y bien apoyada. Con una mancuerna en cada mano, flexionamos ligeramente los codos, abrimos los brazos hacia los lados y después regresamos lentamente a la posición inicial.

- Flexiones: comenzamos boca abajo, colocando las manos aproximadamente a la altura de los hombros. Manteniendo el cuerpo alineado, flexionamos los codos para acercar el torso al suelo y posteriormente empujamos para regresar. Si la versión tradicional resulta demasiado exigente, podemos apoyar las rodillas para disminuir la dificultad.

- Press de hombros: sentadas y con la espalda recta, sostenemos una mancuerna en cada mano. Colocamos los brazos a los lados con los codos flexionados aproximadamente a 90 grados y empujamos las pesas hacia arriba hasta extender los brazos. Después descendemos de manera controlada.

- Aperturas de pecho tumbadas: nos acostamos boca arriba sobre un banco o una superficie estable, sujetando una mancuerna en cada mano. Comenzamos con los brazos extendidos sobre el pecho y los codos ligeramente flexionados. Abrimos lentamente los brazos hacia los lados y luego volvemos a juntarlos sobre el pecho, controlando el movimiento durante todo el recorrido.

- Elevaciones laterales de hombros: de pie, colocamos los pies aproximadamente al ancho de los hombros y mantenemos las rodillas ligeramente flexionadas. Con una mancuerna en cada mano, elevamos los brazos hacia los lados de forma controlada, evitando utilizar un peso excesivo que pueda comprometer la técnica o generar molestias en los hombros.

La clave no está en utilizar las mancuernas más pesadas ni en realizar cientos de repeticiones. Una buena técnica, una resistencia adecuada y la constancia son mucho más importantes. Además, combinar ejercicios para pectorales con movimientos para espalda y hombros puede contribuir a mejorar la postura y conseguir que todo el tren superior se vea más fuerte y equilibrado.


