Los toques de hombro en posición de plancha, conocidos como shoulder taps, parecen un ejercicio sencillo, pero mantener el cuerpo estable mientras levantamos alternativamente una mano puede convertirse rápidamente en un desafío. Realizar 50 repeticiones al día durante un mes puede ayudarnos a descubrir hasta qué punto interviene el core en este movimiento.
Para hacerlo correctamente debemos colocarnos en posición de plancha alta, con las manos debajo de los hombros y el cuerpo formando una línea relativamente recta. Desde esta posición levantamos una mano para tocar el hombro contrario, regresamos al suelo y repetimos con el otro lado, intentando que las caderas no se balanceen.

Aunque solemos relacionar este ejercicio principalmente con los abdominales, en realidad participan muchos más músculos. El abdomen y los oblicuos trabajan para estabilizar el tronco, mientras que hombros, brazos, pecho y glúteos también intervienen para mantener la postura y controlar cada repetición.
Practicarlo regularmente puede favorecer una mayor estabilidad del core, resistencia muscular y control corporal. A medida que pasan los días, es posible que el movimiento resulte más fácil y que podamos mantener mejor la posición sin girar excesivamente las caderas.
Sin embargo, completar 50 toques diarios no significa que vayamos a conseguir automáticamente unos abdominales definidos. La apariencia del abdomen también depende de otros factores como la alimentación, el porcentaje de grasa corporal, la genética y nuestra actividad física general. Por eso este ejercicio funciona mejor como complemento de una rutina equilibrada.

La cantidad tampoco debería ser más importante que la técnica. Realizar menos repeticiones de manera lenta y controlada puede resultar más útil que completar rápidamente las 50 perdiendo la postura. La constancia, el control del movimiento y una progresión adecuada son los elementos que pueden convertir este sencillo ejercicio en un buen aliado para fortalecer nuestro cuerpo.


